Una vez incorporada la levadura y el azúcar, se debe dejar reposar la mezcla hasta que espume. Luego de unir las harinas con el resto del endulzante, es momento de permitir que descanse otro rato hasta que duplique su volumen. Después de un correcto amasado, corte y horneado, se obtiene una auténtica medialuna. Esta preparación, elegida por un número considerable de argentinos, puede tener una pequeña contraparte: no adaptarse a las directrices saludables que médicos y nutricionistas recomiendan. Pero unos pequeños ajustes en la receta original pueden cambiar ese panorama.

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Las medialunas integrales son una receta que vino a aliviar a quienes no pueden desprenderse de esta deliciosa preparación de las panaderías en gran parte del territorio. Se trata de una variante que conserva el sabor y la textura esponjosa de las clásicas facturas, pero con los beneficios que ofrece la harina integral, un ingrediente rico en nutrientes.

¿Cómo preparar medialunas integrales?

Preparar medialunas integrales es un procedimiento sencillo y que no requiere demasiada destreza culinaria. Además, el perfil nutricional es destacable: al utilizar harina integral, estas medialunas aportan fibra y propiedades esenciales, convirtiéndolas en una alternativa más saludable sin sacrificar el sabor. Desde la revista Para Ti, compartieron cuál es el paso a paso para hacer esta receta que además es reducida en azúcares y grasas saturadas.

Ingredientes

  • 300 gramos de harina integral
  • 2 cucharaditas de azúcar + 2 sobres de edulcorante
  • 15 gramos de levadura fresca
  • Ralladura de limón
  • 1 cucharadita de sal
  • 3 cucharadas de aceite de girasol
  • Agua o leche tibia (cantidad necesaria)

1. En un vaso, disolvé la levadura fresca junto con una cucharadita de azúcar en un chorrito de agua tibia. Dejá descansar la mezcla por 15 minutos hasta que espume.

2. Colocá la harina integral, la sal, la ralladura de limón y el azúcar en un bowl amplio. Mezclá bien todos los secos y luego agregá el fermento activado junto con el aceite de girasol. Sumá el agua o leche tibia de a poco, integrá todo y dejá levar la masa tapada por 30 minutos.

3. Una vez que la masa haya levado, estirala sobre la mesada y cortala en triángulos. Enrollá cada uno desde las dos puntas de la base hacia la última punta, dándoles la clásica forma de medialuna.

4. Colocalas en una placa previamente enaceitada, dejalas levar unos minutos más para que ganen volumen y hornealas a 180°C durante 20 o 25 minutos. Una vez cocidas y doradas, si lo preferís, podés pincelarlas o mojarlas con un poco de almíbar para darles el toque final.